La transformación y aprovechamiento de la energía están directamente relacionados con el desarrollo de las sociedades, y una oportunidad de acceder al bienestar a la mayor cantidad de población.

Por el Comité de Energía del CICM
 

Sin embargo, esta premisa incontrovertible también representa riesgos de grandes desequilibrios al medio ambiente, a la equidad de oportunidades, a la sobreexplotación de recursos. Lo que no hay duda es que, por sus impactos, el tema de la energía es un asunto global, independientemente de las políticas y estrategias regionales o locales que se adopten.

Es precisamente por eso que hoy se habla de la transición energética, que, en pocas palabras busca acercar al máximo beneficio con el menor impacto. Lo que el hombre ha generado a la fecha representa un riesgo mayor de que, de no hacer nada diferente, los impactos al medio ambiente principalmente, sean irreversibles y la sociedad por lo tanto, tenga que pagar costos imposibles de imaginar hoy en día, tales como los asociados al cambio climático, patrones de clima que rebasen las condiciones de diseño de la infraestructura construida a la fecha, perdida de zonas de costa, patrón de lluvias, sequías, huracanes, y otros fenómenos naturales que comprometan instalaciones estratégicas por haber sido diseñadas para condiciones diferentes a las que se producirían de no hacer nada al respecto.

Por lo que se refiere al aspecto social, adicional al impacto ambiental per se, es obligación de la sociedad, en una visión global, encontrar e implementar soluciones que propicien una mayor oportunidad de desarrollo a la mayor parte de la población, y en una visión particular de cada gobierno, asegurar que, además de las consideraciones anteriores, se alcancen oportunidades de seguridad energética razonables, y razonable es un atributo siempre discutible, pero lo importante es que el resultado económico, ambiental y social sea el que resulte en la mejor oportunidad de crecimiento a largo plazo.

Dentro de este gran entorno alrededor del tema ENERGÍA, a todos niveles existen foros de discusión y búsqueda de acuerdos, entre los que recientemente se llevó a cabo la llamada COP 26, orientada a combatir el calentamiento global, Aunque las conclusiones del encuentro no fueron con la firmeza ni con acciones vinculantes que muchos países esperaban, ha quedado de manifiesto en ella el compromiso mundial por reducir las emisiones que signifiquen evitar el calentamiento global más allá de 1.5°C para fines de siglo, haciendo énfasis en planes concretos para reducir las emisiones de metano, fomentando estrategias para disminuir el uso del carbón, considerando como prioritaria la reforestación y cuidado de los bosques y dejando establecidas las bases para consolidar una mercado vigilado de comercio de emisiones de carbono como una de las tantas fuentes para el financiamiento de proyectos afines.

Por otra parte, se llevó a cabo la reunión trilateral de Norteamérica, en donde claramente se identificó y acordó el buscar la integración de acceso a suministros en la región, y por lo tanto al crecimiento, aspectos sin lugar a dudas dependientes de disponer de fuentes de energía confiables en las mejores condiciones.

Teniendo en cuenta que el CICM tiene entre sus funciones contribuir a la formulación de políticas y a la instrumentación de estrategias destinadas al fortalecimiento y a la participación más intensa y efectiva de la Ingeniería Civil en México, el Colegio ha celebrado un segundo Foro de Energía, y dentro del pasado Congreso Nacional de Ingeniería Civil dos sesiones concurrentes enfocadas al tema de la energía, con muy importantes participaciones de expertos y actores relevantes.

Ante todo lo anterior, el CICM apoya todas las acciones que se emprendan y que pongan por delante la urgente necesidad de aminorar el daño que se le hace a la atmósfera del planeta con la emisión de gases de efecto invernadero y se hagan todos los esfuerzos por contemplar en nuestra matriz energética, fuentes limpias que eviten estas emisiones dañinas al ambiente. Por ello discutimos en el Foro y en el Congreso de Ingeniería Civil el desarrollo de la energía solar y eólica, reforzándola con todas las tecnologías que se han venido desarrollando para respaldarlas y que se redoble el esfuerzo por incrementar el desarrollo de las otras fuentes limpias que abundan en el país, como la geotermia, hidráulica y biomasa y se analice seriamente el crecimiento de la nuclear y el uso del hidrógeno como combustible.

La oportunidad de discutir todos estos temas en los foros de parlamento abierto próximos a llevarse a cabo, permitirán alcanzar políticas públicas que eliminen las preocupaciones que a la fecha han ido postergando la construcción de nuevas centrales eléctricas y hacen ver poco claro el financiamiento para nuevas centrales que el crecimiento de la actividad económica del país demanda.

El CICM apoya todas las iniciativas que lleven a mejorar el medio ambiente del planeta y del país y a asegurar la oferta de energía eléctrica, limpia y segura, que el país demanda y demandará en el futuro cercano.

Estamos comprometidos con el desarrollo de las obras de infraestructura del país, buscando que el progreso incorpore a las clases más abandonadas, de manera que el desarrollo que todos pretendemos llegue a todos los mexicanos.

Google News

TEMAS RELACIONADOS